DOMINGO 10 DE AGOSTO 2008
Qué, aburridos ya?? Pues no nos queda nada...
Comenzamos un nuevo día después de haber dormido algunas horitas... Y claro, de tanta actividad, nos pegamos un desayuno de campeones (buffet libre, con los mejores croissants que he comido en mi vida!!! y con dulce de leche... como no!!) y de ahí salimos a jugarnos la vida...
Primero visitamos el barrio de San Telmo, donde montan un mercado chulísimo y enorme, pero a primera hora aún había pocos puestos, así q
ue nos tomamos un cafelito (con la coca cola más grande que he visto... 350ml pa mi solita!!! a ver si podeis verlo en la etiqueta de la foto) y fuimos paseando hasta el puerto, y de allí, siguiendo los consejos de la guía de Juan, fuimos a buscar el barrio de Boca. Aquí comenzó la verdadera aventura...
Para que os pongais en situación, íbamos caminando por una carretera junto al río, una autopista que pasaba por encima de nuestras cabezas y al lado nos fuimos encontrando: un descampado, una chatarrería de coches, unos autobuses abandonados... todo un panorama, pero nada comparado con las chabolas, perros y gente chunga que había más adelante... Parecía uno de esos sitios de las películas en los que te pegan 4 tiros y te tiran al río y nadie se entera... Si pensais que exagero es porque no estábais allí, si hasta Juan recuperó la fe y rezó un poquito por si acaso... Lo pasamos mal, de verdad, pero en esta vida hay que vivir de todo... Al final el paseo mereció la pena. Como comprendereis, de esta parte del viaje no hay fotos, cualquiera sacaba la cámara...

Por fin, después de todo, llegamos a Caminito, el lugar donde se dice que nació el tango. El barrio de Bocca en los alrededores de Caminito es muy pintoresco, lleno de visitantes, tangueros, puestecillos y casitas de metal pintadas
de muchos colores.Ah!! por si alguien no lo sabe, este es el barrio del gran Maradona. Paramos a tomar algo para bajarnos el corazón a su sitio, que aún lo teníamos atragantao. Compramos algún que otro regalito y seguimos atravesando el barrio, esta vez por otro lado, que decían que
en general es peligroso, pero a nosotros ya nos daba igual... Pasamos junto a la Bombonera, el mítico estadio del Bocca Junior, y acojonaba un poco, porque ese día había partido y había no solo un autocar lleno de policía antidisturbios, si no un tanque de los que echa agua a presión por si había que disolver alguna trifulca... claro, así pasea una mucho más tranquila...

LLegamos hasta el parque Lezama, donde vimos en un lateral una Iglesia Ortodoxa Rusa(???) y desembocamos otra vez en el barrio de San Telmo. Así explicado parece
poco, pero todo ese camino nos supuso unas cuantas horas, y, claro, teníamos ya un poquito de hambre... Paramos en un barecito llamado "El Candil" donde probamos unos ñoquis caseros buenííííííííííísimos y un brownie de chocolate, para guardar la línea. Al salir volvimos al mercado, y nos encontramos con un sitio muy pint
oresco: montones de puestos con muchas cositas chulas, bandas de todo tipo, unos argentinos bailando flamenco!!! Fue un paseo muy chulo, y probamos unas garrapiñadas artesanales que hacían en la calle y lo que ellos llaman "pochoclo" que es como los smacks de kellogs pero más gordos, que tambiñen lo hacen artesanal (es maís inflado). Compramos más cositas, fuimos a un hostal llamado La Tanguera, para que Juan reservara unos días que pensaba volver a Buenos Aires, y otro "pequeño" pateo hasta el hotel.
Descansamos un rato y salimos a cenar un Kebab super raro, con un montón de perejil, y nos fuimos a dar un paseito romántico Antonio y yo por el Buenos Aires nocturno, que es un hervidero de gente. Estábamos rodeados de hoteles, restaurantes, cines, teatros... Vimos un espectáculo de monólogos en la calle, y de ahí a dormir, que el día ha sido muuuuuuuuuuy largo...
Comenzamos un nuevo día después de haber dormido algunas horitas... Y claro, de tanta actividad, nos pegamos un desayuno de campeones (buffet libre, con los mejores croissants que he comido en mi vida!!! y con dulce de leche... como no!!) y de ahí salimos a jugarnos la vida...
Primero visitamos el barrio de San Telmo, donde montan un mercado chulísimo y enorme, pero a primera hora aún había pocos puestos, así q
Para que os pongais en situación, íbamos caminando por una carretera junto al río, una autopista que pasaba por encima de nuestras cabezas y al lado nos fuimos encontrando: un descampado, una chatarrería de coches, unos autobuses abandonados... todo un panorama, pero nada comparado con las chabolas, perros y gente chunga que había más adelante... Parecía uno de esos sitios de las películas en los que te pegan 4 tiros y te tiran al río y nadie se entera... Si pensais que exagero es porque no estábais allí, si hasta Juan recuperó la fe y rezó un poquito por si acaso... Lo pasamos mal, de verdad, pero en esta vida hay que vivir de todo... Al final el paseo mereció la pena. Como comprendereis, de esta parte del viaje no hay fotos, cualquiera sacaba la cámara...
Por fin, después de todo, llegamos a Caminito, el lugar donde se dice que nació el tango. El barrio de Bocca en los alrededores de Caminito es muy pintoresco, lleno de visitantes, tangueros, puestecillos y casitas de metal pintadas
LLegamos hasta el parque Lezama, donde vimos en un lateral una Iglesia Ortodoxa Rusa(???) y desembocamos otra vez en el barrio de San Telmo. Así explicado parece
Descansamos un rato y salimos a cenar un Kebab super raro, con un montón de perejil, y nos fuimos a dar un paseito romántico Antonio y yo por el Buenos Aires nocturno, que es un hervidero de gente. Estábamos rodeados de hoteles, restaurantes, cines, teatros... Vimos un espectáculo de monólogos en la calle, y de ahí a dormir, que el día ha sido muuuuuuuuuuy largo...
Comentarios